1. About en Español
Send to a Friend via Email

Your suggestion is on its way!

An email with a link to:

http://parejas.about.com/od/relacionestable/a/Los-Bromistas-En-Casa.htm

was emailed to:

Thanks for sharing About.com with others!

You can opt-out at any time. Please refer to our privacy policy for contact information.

Los bromistas en casa

Cuando las bromas de tu pareja se salen de control

Por

Los bromistas en casa
Pixabay,dominio público. Renzo

Entre las muchas cosas que comparten los integrantes de una pareja están los juegos y bromas. Estos, además, representan el grado de unión, afecto y complicidad entre ambos. ¿Pero, qué ocurre cuando a uno de ellos realiza al otro una broma de mal gusto? El otro miembro de la pareja puede tomarlo de muy distintas maneras: desde realizar un suave reproche hasta dar un portazo de adiós definitivo a la relación. Ten en cuenta algunos límites que no se deberían pasar, ni dejar que se traspasen, cuando hacemos bromas a nuestra pareja.

Consejos domésticos para bromistas

Siempre debieras tener en cuenta cuáles son los miedos, fobias y aprensiones que afectan a tu pareja. Cruzar ese límite puede traerles a los dos muchos dolores de cabeza. Por ejemplo, si a tu pareja le horroriza la sola presunción de la existencia de insectos desagradables en la cocina, en ese caso no debieras si quiera pensar en alertar a los gritos con ojos desorbitados sobre la presencia de un insecto cuando ella está absorta en el fregadero. Mucho menos cuando carga una pila de platos o un recipiente con comida. El resultado puede ser catastrófico tanto para la salud mental de ella como para tu integridad física. Recuerda que una persona bajo determinadas circunstancias de pánico o shock puede transformarse en un émulo del Increíble Hulk o reaccionar con una violencia inusitada presa del pánico

Otra sugerencia válida a tener en cuenta es considerar los episodios traumáticos del pasado de tu compañero que pueden aún estar irresueltos. Por ejemplo, si tu pareja tiene un acentuado miedo a la oscuridad no juegues a disfrazarte y ocultarte en la oscuridad para salir a su paso en el momento oportuno. Algunos episodios de este tipo han terminado con personas hospitalizadas, ya sea por un estado de shock nervioso o con heridas infringidas por la víctima de la broma.

Mucho menos gracioso es realizar bromas a la pareja en público. Si a alguno de sus miembros le parece divertido colocar una gigantesca araña sobre el hombro de su pareja en una reunión de amigos, puede terminar muy mal. En general, este tipo de bromas apunta a ridiculizar ante los demás a la pareja. Algunas veces, ese intento es inocente y tiene por finalidad hacer algo divertido en pareja en un ámbito amistoso. Pero la mayoría de esas situaciones muestran el grado de perversión de uno de los integrantes de la pareja para con el otro.

Ser pareja significa también saber de sus miedos íntimos, sus fantasías y temores. Aprovecharse de esa situación demostraría que esa pareja está definitivamente rota. Desde el ya mencionado episodio de la araña sobre el hombro hasta reírse en público de situaciones que pertenecen a la privacidad de la pareja representarían una situación que debiera ser motivo de asistencia profesional.

Otra manera de hacer difícil la vida de los demás a través de bromas u hostigamientos es hacer participar a los demás del escarnio de la víctima. Quizás pueda parecer inocente mencionar que el exquisito estofado que comparten con amigos está preparado con carne de gato… sabiendo que la víctima es una activa defensora de la protección de los animales. No lo es, quizás en realidad sea una agresión encubierta en forma de broma hacia los intereses de la víctima. Es una forma de cobardía y falta de argumentos del bromista. Su falta de entereza para discutir en buenos términos y de manera adulta diversos puntos de vista, debería quedar en evidencia.

Estos temas debieran ser conversados con detenimiento dentro de la privacidad de la pareja. Requieren de la comprensión de la otra parte y aceptar que hay límites que no debieran traspasarse. Si tu pareja es un bromista crónico y ya no puedes aguantar más o si, por el contrario, eres un bromista que se ha vuelto adicto a las bromas domésticas pesadas, lo primero que deben hacer es sentarse a charlar acerca de lo que está pasando, por qué se hace y cuáles son los límites entre lo divertido y lo doloroso. Si esto no es suficiente y lo consideran necesario, puede hacerse una consulta con un terapeuta de parejas que analice el fondo de la cuestión de un tema aparentemente inofensivo… pero que puede no serlo.

©2014 About.com. Todos los derechos reservados.