Tener un hijo cambia la vida de dos personas. También cambia la vida de una pareja. Aunque sea un bebé buscado, en el momento en que la noticia se confirma, cada persona reacciona de una forma diferente.
La primera impresión siempre es de sorpresa. Sorpresa porque se confirma lo que queríamos, sorpresa porque no lo esperábamos, sorpresa porque lo esperábamos pero no tan pronto. Da lo mismo, la adrenalina es increíble. Hay un comienzo de vida a cargo tuyo y de tu pareja.
Por supuesto que has hablado cientos de veces de cómo se llamarían tus hijos, de cómo serían y cómo se comportarían. Hasta quizá hayas entrado en algún juego online que te "dibuja" cómo será la carita de tu bebé si mandas una foto tuya y otra de tu pareja.
Pero el momento del POSITIVO en el test casero y en el análisis de sangre es algo que no vas a olvidar. Tampoco vas a olvidar la primera reacción de tu pareja. Su rostro, sus palabras. Puede que su comportamiento sea el que no esperabas. Quizá no se emocione, no llore, o salte de emoción. Puede ser que se quede inmóvil, apesadumbrado o que no pueda creerlo.
Cómo decir "estamos embarazados" de la mejor manera posible
La primera que piensa en la posibilidad de un embarazo es la mujer. Los cambios sutiles en su cuerpo hacen que se dé cuenta de que algo nuevo está pasando incluso antes de hacer un test de embarazo. Hay pruebas caseras que pueden realizarse incluso dos días antes de la fecha estimada de menstruación.
Hay dos opciones. Ante la búsqueda y posibilidad de un embarazo, se puede hacer uno de estos tests caseros estando juntos. Van a la farmacia, eligen una o dos pruebas y cuando llega el momento, en la intimidad de su casa, se dan las manos y esperan…
La otra posibilidad es que la mujer haga la prueba sola. Es un momento intenso y desde varios días antes no piensa en otra cosa. El tiempo de espera hasta saber es eterno. Entonces viene el placer anticipado de comunicarle al otro las noticias. ¿Cómo decirlo? ¿Cómo preparar el momento?
Una caja sorpresa
Una de las maneras más simpáticas de dar la noticia es preparar una caja sorpresa. Un regalo inesperado. Dentro se puede colocar la prueba de embarazo con el positivo, un para de zapatitos de bebé, un chupete, una botella… cualquier cosa que haga referencia a la nueva vida que está por llegar.
Puedes tener preparada una cámara de video o de fotos y registrar el momento. Hasta puede ser este el inicio de un diario del embarazo.
Una reacción inesperada
Si tu pareja no reacciona como lo habías previsto, no hagas un drama. No te preocupes. Como decíamos al principio, cada persona tiene su manera de encajar los diferentes momentos de la vida. Una noticia como esta es un disparador de emociones que no tienen que ver con cuánto te ame tu compañero.
Lo esperado es que una mujer que estaba esperando quedar embarazada, cuando se entera de que lo está finalmente, se emocione y rompa en un llanto feliz. Se abrace a su amado enternecida y comience a sentirse "mamá". Pero ocurre no pocas veces que la mujer, cuando ve el análisis positivo… entra en pánico. No es lo mismo fantasear con la idea de ser madre que saber que lo vas a ser en 9 meses más.
La abrumadora carga de toda una vida sosteniendo y siendo responsable de un hijo es mucho. Después del shock inicial es normal replantearse si realmente esto es lo que se quería. Incluso algunas mujeres se lo niegan a sí mismas y hacen test tras test hasta que acomodan la novedad en su corazón.
Con más razón todavía se puede entender una reacción un tanto despegada del varón. Solo puede asimilar el concepto de ser papá, pero no los cambios hormonales que ella siente. Seguramente va a estar muy feliz después de un rato, pero la primera expresión puede ser de incredulidad, duda o miedo.
Entonces, lo primero que hay que tener en cuenta es que la reacción de tu pareja no está relacionada con el amor que siente por ti. Es la primera vez que ese pequeño tercero va a interferir en la relación de pareja. Ya no es todo acerca de la pareja, sino del nuevo en discordia, el hijo.
La pareja tiene que aprender a pivotar en este triángulo que llega para quedarse. Los 9 meses de embarazo sirven para reformular la relación con el otro miembro de la pareja teniendo en cuenta que un tercero va a llegar. De hecho, la pareja cambiará para siempre con el primer llanto del bebé, pero eso será otra historia.


