Antes era más fácil. Cuando mi abuela se casó con mi abuelo, su patrimonio pasó a ser de los dos y todo lo que mi abuelo tenía, fue de mi abuela. Claro que tampoco se les hubiera ocurrido la hipótesis del posible divorcio. Mi abuela se hubiera muerto de vergüenza solo con imaginarlo y mi abuelo nunca lo hubiera permitido. Así que ellos nunca discutieron por dinero. Ahora las cosas han cambiado mucho. Los roles de hombres y mujeres no son los mismos de antes. Es corriente que ambos miembros de la pareja tengan un trabajo y, como el horizonte de las mujeres ya no es el matrimonio, estos se celebran más tarde... cuando se celebran.
El matrimonío tardío hace que cada uno de los cantrayentes traiga ya un patrimonio económico más o menos formado, o que tenga compromisos con hijos de anteriores parejas. En fin, que lo de compartir todo es, a veces, muy complicado.
Existen diferentes regímenes en cuanto a los bienes de la pareja a formarse. Se pueden firmar contratos prenupciales, no casarse o registrarse como pareja de hecho. Es difícil esto de componer un "nosotros" pero sin un "nuestro"... ¿no?

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